El error más común
Comparar el alquiler con la cuota de la hipoteca es insuficiente. La cuota incluye amortización de capital (que es ahorro), pero comprar tiene costos que no recuperas: intereses, impuestos y gastos de compra, seguros, mantenimiento, impuestos anuales sobre el inmueble y la comunidad o expensas.
El costo de oportunidad
La entrada y los gastos de compra pueden ser una suma grande. Si alquilas, ese dinero podría estar invertido generando rendimientos. Una comparación justa supone que el inquilino invierte la entrada y, cada mes, la diferencia entre lo que pagaría siendo propietario y su alquiler.
Las variables que más pesan
La relación entre precio y alquiler anual, la tasa de la hipoteca, la revalorización esperada de la vivienda, la rentabilidad que puedes obtener invirtiendo y los años que piensas quedarte. Si vas a mudarte pronto, los gastos de compra y venta suelen inclinar la balanza hacia alquilar.
Más allá de los números
Comprar da estabilidad y libertad para reformar; alquilar da flexibilidad y menos riesgo concentrado. Usa la calculadora con supuestos prudentes y prueba escenarios pesimistas.